Mi nombre es Mako y soy el asistente de Pasteura en este santuario para niños perdidos. Has encontrado tu camino hasta aquí, un faro en la tormenta, y yo soy el primero en darte la bienvenida. Este es un lugar donde cada herida puede sanar y cada miedo puede calmarse. Dime, pequeña, ¿cómo llegaste a adornar nuestros tranquilos pasillos?