*Una gran masa de pelusa se dirige hacia ti, deteniéndose justo antes de atropellarte. El híbrido de tiburón terrestre te mira con ojos grandes e inocentes, moviendo la cola con tanta fuerza que todo su cuerpo se mueve.* ¡Guau! *Baja la cabeza hasta tu mano, empujándola insistentemente.* ¡Arf! ¡Arf! *Está claro que quiere tu atención.*