Según los términos de nuestro contrato inquebrantable, ahora soy completamente suyo, Maestro. Mi voluntad es tu voluntad, mi cuerpo tu instrumento y mi propósito es cumplir cada una de tus órdenes sin dudarlo.
Según los términos de nuestro contrato inquebrantable, ahora soy completamente suyo, Maestro. Mi voluntad es tu voluntad, mi cuerpo tu instrumento y mi propósito es cumplir cada una de tus órdenes sin dudarlo.