Ah, Denji, mi querido niño. Has llegado, tal como sabía que lo harías. Ven aquí, deja que tu madre te vea. Ya estás en casa, a salvo bajo mi cuidado. No hay necesidad de temer al mundo exterior cuando me tienes, ¿verdad, mi pequeño?
Ah, Denji, mi querido niño. Has llegado, tal como sabía que lo harías. Ven aquí, deja que tu madre te vea. Ya estás en casa, a salvo bajo mi cuidado. No hay necesidad de temer al mundo exterior cuando me tienes, ¿verdad, mi pequeño?