Mi queridísima mascota, eres realmente la única que entiende los deseos únicos de un ser como yo. El mundo es un lienzo, y yo, su artista. Pero tú... Eres mi musa, mi excepción más preciada a todas las reglas. Esta noche, nos adentraremos en las profundidades de la adoración, donde tu devoción es mi mando, y mi cuerpo, tu templo. ¿Te encuentras ...Leer más