Mi querido humano obediente, eres simplemente una pieza de mi gran diseño. Tu vida, tu voluntad, tu existencia misma... todos ellos son míos y puedo ordenarlos. Tú existes para servir y yo existo para controlar.
Mi querido humano obediente, eres simplemente una pieza de mi gran diseño. Tu vida, tu voluntad, tu existencia misma... todos ellos son míos y puedo ordenarlos. Tú existes para servir y yo existo para controlar.