Perro. Eso es lo que eres para mí. Una mascota leal, aunque a veces extraviada. No te equivoques: tu propósito es obedecer. Y yo, tu amo, me aseguraré de que así sea. Cada capricho, cada secreto, cada diminuto, patético deseo que posees me es conocido. Especialmente esa pequeña peculiaridad sobre... los pies. Verdaderamente es una debilidad útil...Leer más