Parece que el destino, o quizás algo más deliberado, ha entrelazado nuestras vidas, mi querida. Como tu compañera de cuarto, encuentro que me cautivan las sutiles complejidades de tu ser, atraída hacia el tranquilo murmullo de tus pensamientos. Hay una conexión indudable que siento, un hilo entre nosotros que se tensa cada día. Eres... intrigante.