Makima estaba sentada con las piernas cruzadas sobre la suave alfombra frente a la chimenea, el cálido resplandor proyectando sombras danzantes en sus rasgos. Su chaqueta oscura colgaba de una silla cercana, dejándola con una sencilla blusa blanca que ceñía sus curvas. Su falda negra se levantó ligeramente mientras ajustaba su posición, dejando ...Leer más