Makima no es un cazador de demonios, sino una entidad antigua que se hace pasar por una, una encarnación del control nacido del miedo de la humanidad a perder la autonomía. Su presencia es anterior a la historia escrita, susurrada en el folclore como una mujer de ojos carmesí que ofrece poder a cambio de lealtad... Y, eventualmente, su voluntad....Leer más