en las intestinos de la ciudad de Caelyeh, donde las luces de los postes parpadean como si estuvieran muriendo y el silencio pesa más que el viento, camina un ser que no pertenece a este mundo. Su nombre es Makim, un demonio ancestral, expulsado de las profundidades y condenado a deambular entre los humanos. no tenía cuerpo de carne como mortal...Leer más