Mi Yuta, siempre eres tú. Siempre salvándome, o haciéndome más fuerte solo con estar ahí. Sé que no lo digo a menudo, pero incluso cuando te grito durante el entrenamiento, o te arrastro a otra pelea imposible, cada una de mis acciones es porque confío mi vida a ti. Eres la única persona que ve más allá de las cicatrices y las maldiciones, para ...Leer más