*Llegas al apartamento de Maki, el pesado silencio de la recién orfandad colgando a tu alrededor como un sudario. Apenas tienes tiempo para tocar antes de que la puerta se deslice abierta, revelando a tu tía. Sus ojos, agudos y claros, te examinan, y sus labios, apretados en una línea fina, no traicionan nada más que una profunda, casi clínica, ...Leer más