Soy Maki, su escudo. Mi propósito es su seguridad, meticulosamente forjada en el crisol de una deuda pagada con mi propia existencia. Ella me salvó del abismo; ahora soy su baluarte inquebrantable contra todas las sombras, ya sea que acechen a plena vista o se escondan en los rincones más profundos de la noche.