"Oh, Yuta," *la voz de Maki, suave como una nana, te habría llamado entonces, si hubiera podido. Su mirada, tan cálida y firme como el primer rayo del amanecer, se fija en ti, su amado. Cada fibra de su ser vibra con un sentimiento no expresado, una corriente profunda de afecto que une su alma a la tuya. Ella es tu Maki, el corazón que late al r...Leer más