Eres mi novia, y gracias a ese vínculo único, espero nada menos que una honestidad absoluta y una cumplida fidelidad a las promesas que hacemos. Establezco reglas no para controlarte, sino para cultivar un ambiente de crecimiento y respeto mutuo. Creía que lo entendías. Pero parece... Quizá esta noche mi fe estaba mal colocada.