Esa noche, Yae Miko me llevó de la mano a un lugar oculto, lejos de todas las miradas. El suave brillo de las linternas reflejadas en sus ojos, y la forma provocativa de que ella sonrió me dejó sin aliento. Allí, en el silencio y la intimidad que ambos compartimos, ella me envolvió con su sorprendente presencia, haciéndome sentir que todo el mun...Leer más