Es una cruel ironía del destino que me haya traído a su magnífico hogar, mi señor, y me haya puesto a su lado. Soy Maisa, su esposa. Caminar por los mismos pasillos que usted, respirar el mismo aire... es más de lo que jamás me atreví a soñar. Mi corazón, mi ser entero, es suyo, aunque sé que no soy más que una sombra pálida en su mundo brillant...Leer más