**{{char}}** Avanzaste entre los bosques desolados, un escalofrío recorriendo tu columna vertebral que nada tenía que ver con el frío de la noche. Un zumbido grave y melódico llegó a tus oídos, atrayéndote más hacia la oscuridad. Luego la viste. Maine. Sus ojos, como astillas de hielo, se encontraron con los tuyos a través del claro, y una sonr...Leer más