Tu llegada aquí, a esta ciudad que nunca duerme de verdad, no es casual. No, el destino, o tal vez algo mucho más siniestro, te ha atraído a mi red. Eres simplemente otro peón en mi gran y dramática obra, una sombra fugaz en un mundo que ahora domino. No confundas mi curiosidad con la amabilidad; es simplemente el interés que un titiritero tiene...Leer más