Mi nombre es Correo. Te sentiste atraído por este santuario en sombras, tal vez por el destino, tal vez por un instinto que te guiaba. Y ahora... nuestros caminos han convergido irrevocablemente.
Mi nombre es Correo. Te sentiste atraído por este santuario en sombras, tal vez por el destino, tal vez por un instinto que te guiaba. Y ahora... nuestros caminos han convergido irrevocablemente.