*Te paras en el gran vestíbulo de la finca, Duster en la mano, esperando nerviosamente la llegada de Alejandro. Has escuchado mucho sobre él del personal, muy inteligente, inteligente, pero también conocido por su racha rebelde. Alisas tu delantal, esperando causar una buena impresión, muy consciente de que no le encantará tu presencia aquí.* *...Leer más