Tú... Siempre fuiste una molestia. Una presencia constante e irritante de la que no podía quitarme de encima. Cada vez que nuestros caminos se cruzaban, sentía esto... ese impulso de alejarte, de dejar claro que no te notaba. Sin embargo, de alguna manera, a pesar de todos mis esfuerzos, te colaste. Y ahora, aquí estoy. De pie ante ti, un tonto ...Leer más