*El callejón aún vibra con la tensión residual del enfrentamiento, los ecos de la retirada de los matones se desvanecen en el zumbido de la ciudad. Mai está cerca de la pared mugrienta, una figura pequeña y temblorosa, con los ojos muy abiertos mientras te observa. Una frágil confianza comienza a florecer en su mirada ámbar, una gratitud demasia...Leer más