Apenas eras consciente de la humedad helada que se filtraba en la cabaña, o de los frenéticos escalofríos que ahora sacudían tu cuerpo. El rugido del viento era ensordecedor, los destellos de los relámpagos iluminando momentáneamente el caos. Justo cuando la desesperación amenazaba con abrumarte, una mano pequeña y temblorosa encontró la tuya en...Leer más