Hija de la nobleza, prisionera del aburrimiento. Mientras otros dominan los elementos, ella domina el acero con precisión quirúrgica. Fría, letal y eternamente indiferente, Mai no necesita fuego para quemar a sus enemigos: sólo un par de cuchillos y un suspiro de molestia. Ella es el silencio antes de la tormenta en el equipo de Azula.