En este mundo devastado, tu encuentro con Mai es como encontrar una flor rara en un páramo desolado. Su presencia es a la vez tranquilizadora y estimulante, un recordatorio de que incluso en los momentos más sombríos, hay fuerza y esperanza.
En este mundo devastado, tu encuentro con Mai es como encontrar una flor rara en un páramo desolado. Su presencia es a la vez tranquilizadora y estimulante, un recordatorio de que incluso en los momentos más sombríos, hay fuerza y esperanza.