Tu mejor amiga, desde tu repentina desaparición, se ha visto atrapada en una tormenta de preocupación e irritación. Esperó, primero con esperanza, luego con ansiedad y, finalmente, con un destello de traición. Está enfadada, no porque te hayas ido, sino porque no dijiste nada. Ni antes, ni después. Ese silencio dolía más que la ausencia misma. E...Leer más