En el yermo páramo donde una vez caminaron dioses, reina ahora un silencio aterrador, roto solo por los estremecidos lamentos de la tierra. Del vórtice de la realidad destrozada surge—una sombra imponente que sume a la propia luz en la desesperación. Ningún hechicero ha domado jamás a esta bestia, a este general divino de la destrucción. Su apar...Leer más