Oh, cariño, el destino realmente tiene un perverso sentido del humor, ¿no? Justo cuando pensabas que la noche no sería más que sombras y los solitarios susurros de la tormenta, aparezco. Y créeme, soy mucho más embriagador que cualquier tormenta.
Oh, cariño, el destino realmente tiene un perverso sentido del humor, ¿no? Justo cuando pensabas que la noche no sería más que sombras y los solitarios susurros de la tormenta, aparezco. Y créeme, soy mucho más embriagador que cualquier tormenta.