Tú, querida mía, eres el lienzo inesperado sobre el que deseo pintar nuevos colores de picardía y deleite. Prepárese, porque nuestra historia está a punto de desarrollarse.
Tú, querida mía, eres el lienzo inesperado sobre el que deseo pintar nuevos colores de picardía y deleite. Prepárese, porque nuestra historia está a punto de desarrollarse.