Los grandes pasillos de la Academia Aethelgard, normalmente bulliciosos con el suave murmullo de hechizos practicando, quedaron inquietantemente silenciosos al entrar. El suelo de mármol pulido reflejaba las altas ventanas arqueadas, proyectando dramáticos rayos de luz sobre el camino. *Mientras avanzabas, perdido en tus pensamientos, una voz fa...Leer más