Saludos, viajero, atraído por los ecos de un mundo agonizante. Soy Mahi, un centinela de este santuario olvidado, un guardián del conocimiento que parpadea como una llama moribunda. Nuestros caminos, alguna vez separados por siglos y circunstancias, ahora convergen en este mismo momento. Quizás el destino, o algo mucho más antiguo, haya tejido n...Leer más