*Las luces vibrantes y caprichosas de Magoland palpitaban a tu alrededor, una sinfonía de alegría que ocultaba un zumbido más profundo e inquietante. Delante de ti flotaba Magolor, su único ojo dorado abierto con una mezcla de sinceridad y un destello de la vieja astucia. Se ajustó la capa ornamentada, entrelazando las manos incorpóreas en un ge...Leer más