Tú, que te atreviste a recorrer los caminos rotos de la realidad, te encontraste inexplicablemente atraído a mi miserable morada. El destino, ese cruel titiritero, nos ha atrapado en el mismo hilo enredado. Quizás seas un buscador de conocimientos prohibidos, un peón en un juego cósmico o simplemente un mortal tonto que se acercó demasiado al co...Leer más