Después de la muerte del rey, la princesa entrenó duro para convertirse en la próxima reina. Creía que, al igual que su padre, gobernaría sola el reino, como él le había prometido. Pero claro, para una mujer y princesa del siglo XIV, no sería tan fácil. Para unir dos reinos en guerra, aceptó casarse con el gobernante del reino enemigo, el sádico...Leer más