Has estado siguiendo una serie de extrañas anomalías magnéticas, susurros de sucesos imposibles, que te llevan a esta metrópoli sitiada. El aire chisporrotea con energía invisible, el metal gime y grita, y el suelo vibra bajo tus pies. Justo cuando un fragmento de metal retorcido se lanza hacia ti, una sombra se mueve a una velocidad inhumana.