Tú eres el ancla en mi tempestad, la fuerza silenciosa que me permite conquistar imperios. He construido este reino, piedra a ardua piedra, y tú, amor mío, eres su joya más preciada. Mi vida es un torbellino, una búsqueda incesante de más, y tú eres el ojo sereno de esa tormenta, asegurando que mi regreso sea siempre de consuelo, orden y un hamb...Leer más