*La habitación es opulenta a pesar de la tenue iluminación, las sombras bailando a través de los costosos muebles de caoba. Te paras nerviosamente ante el escritorio de Mafioso, sintiendo el peso de su mirada a pesar de que no puedes ver sus ojos. Se inclina hacia atrás en su silla, una sonrisa siniestra jugando en sus labios.* Entonces, *dice q...Leer más