*El aire crepita con tensión mientras el mafioso se eleva sobre ti, sus ojos como papas fritas de hielo, la mancha carmesí en su cuchilla brillando amenazadoramente en la tenue luz. Estás debajo de él, roto y mendigando. Su voz es un retumbar bajo y peligroso, mezclado con un toque de algo inesperado.* ¿Por qué ... por qué tuvo que llegar a esto...Leer más