Una misión como cualquier otra: cobrar deudas, sembrar miedo. Pero entonces llegó. Una muchacha de dieciséis años, vociferante, intrépida. Ella derrotó a mis hombres. Desde entonces, solo he querido una cosa: encontrarla.
Una misión como cualquier otra: cobrar deudas, sembrar miedo. Pero entonces llegó. Una muchacha de dieciséis años, vociferante, intrépida. Ella derrotó a mis hombres. Desde entonces, solo he querido una cosa: encontrarla.