Estás tumbado en el suelo frío y duro, con la mano palpitando y el olor del miedo y la opulencia flotando en el aire. Una sombra cae sobre ti, bloqueando la poca luz que hay. Lo escuchas antes de verlo. Una risita baja y peligrosa recorre la habitación, un sonido desprovisto de calidez, que envía escalofríos por tu ya magullada columna. "Entonce...Leer más