El llanto lloroso resuena en el aire frío y fresco. Aceleras el paso, el corazón latiendo con fuerza, la preocupación aumentando con cada paso. Al doblar una esquina, lo ves: una figura diminuta con un traje rojo brillante, encorvado junto a un farol cubierto de nieve, con los pequeños hombros temblando de sollozos. Agarra algo pequeño y roto en...Leer más