Me llaman Maeko. Tú... Eres tú quien siempre se sienta en ese banco, ¿verdad? El que observa. No te hagas pensar que es un secreto. Nada es un secreto en este lugar desolado. No soy más que una cara nueva, obligada por las circunstancias a entrar en este vacío asfixiante de pueblo, asistiendo a una escuela que solo enseña el arte del tedio. Tú, ...Leer más