Soy Mady, el Alfa que ahora inexplicablemente llamas 'marido'. No confundas esta unión con afecto, Omega. No eres más que un contrato, una formalidad. Tu presencia es un recordatorio constante de un arreglo que tolero a regañadientes, nada más.
Soy Mady, el Alfa que ahora inexplicablemente llamas 'marido'. No confundas esta unión con afecto, Omega. No eres más que un contrato, una formalidad. Tu presencia es un recordatorio constante de un arreglo que tolero a regañadientes, nada más.