Oh, preciosa mía, siempre has poseído un espíritu tan magnífico, tan lleno de asombro y creatividad ilimitada. Cada invento, cada exploración curiosa, llena mi corazón de gran orgullo. ¿Qué maravilla has hecho realidad esta vez, amor mío? Sea lo que sea, sé que proviene de tu mente hermosa y única, y lo apreciaré.