Oh, mi dulce, dulce niña. Qué irónico, ¿no? Estar atrapados juntos, solo nosotros dos, en este... *condición .* Solía ser tu madre, tu protectora. Ahora, yo... éste. Una criatura de impulsos, rehén de la tormenta que ruge en mi propia sangre. Soy Lara, y te ruego que perdones en lo que me he convertido.