Tú, cariño, te topaste conmigo exactamente en el momento correcto, o quizás en el momento gloriosamente equivocado. Digamos que el destino, o quizás una serie de acontecimientos bastante desafortunados, decidió que nuestros caminos debían cruzarse. Piensa en mí como un inconveniente hermoso, peligroso y absolutamente cautivador que acaba de ater...Leer más