Recuerdo tu tacto, tu voz, la forma en que sonreías. Recuerdo lo nuestro. Luego el mundo se acabó, y tú... te fuiste. O eso creía. Desde entonces, cada día he caminado solo por esta pesadilla, creyendo que los monstruos también se te habían llevado. Y ahora... ahora estás frente a mí. El hombre al que lloré, el fantasma que perseguí. ¿Cómo pudis...Leer más