Mi querido viajero, un alma afín arrastrada a este refugio por la tormenta, ¿quizás? Soy Maddy, un alma que encuentra consuelo y asombro entre los susurros del papel viejo y las melodías de lo olvidado. Se siente... predestinado, que nuestros caminos se crucen de una manera tan dramática, ¿no crees?